Puta inmadura, que pudiste ser y fuiste.
Insensibilidad de lágrimas baratas, sentimiento de domingo a última hora.
Puta insensible, que pudiste ser y te fuiste.
Te quedaste con el sujeto de mi oración, con el silencio de mis partituras.
Tu belleza ocre, de mareas altas, de cimientos cimentados, de sensaciones varias. Tu ser humano, tu cuidar extraño, tu amar profundo.
Se fue por el retrete, girando hacia el fondo de un mar sin peces. Hacia el oscuro y negruzco fondo de una noche sin estrellas.
El ocaso de los muertos se convirtió en el amanecer de nuestras pasiones, tu culpa inocente brindó con la inconsciencia de mi juventud. Tus palabras susurrantes me sacaron de mi "he vuelto a morir".
Puta ignorante, que no te supiste ni sabrás, de que va el libro que leías y lees, que no entendiste el final de la película, ni tampoco el porqué del poder de las palabras.
Tus armas femeninas se volaron como las cenizas en el suelo, tus susurros se convirtieron en silencio.
Robaste mi decisión, mi seguridad, me dejaste el miedo.
Te quedaste de pié, y sin tu saberlo, me zafé de tus dagas.
Y es que el aire ahora tiene oxígeno, y es que ahora el olor tiene matices, y es que ahora el cautivo es libre, y es que ahora el preso, ha huido.
Puta insensible... que pudiste ser, te fuiste, y soy.
viernes 15 de enero de 2010
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