lunes 10 de enero de 2011

Aire frío y caliente

Hoy estoy respirando aire frío y sale caliente. Pulmones que tornan el frío e invernal viento maño.
Miro fotografías de hace años y veo que el tiempo que de niño iba lento, ahora va rápido. No entiendo nada.

Pensé que el devenir de los años era ajeno a mi persona, que el envejecer era tema de otra obra... Nunca tomé en serio los achaques del mayor.

Hoy me miro y los que eran pequeños, se visten de largo. Los más pequeños aún, son pavos. Dónde han quedado los niños que saltaban y jugaban a ser niños en parques y en las tardes soleadas de verano...

Pensar en tomarse en serio la naturaleza irónica de la vida, es algo tan inutil como inundar un oceano.

[El silencio]

Aún así, todavía sigue saliendo aire caliente de mi boca.

Considero el final como una meta.

Un Dios que no existe me susurra al oído ilusiones obscenas.

No queda nada alrededor donde encontrar armonía.

¿Qué espera de mí, la vida?

Soy un viejo de 23 años, que mira el mundo tras un cristal de neón oscuro.

El amor ha encontrado en mi alma un hueco.

[Elipsis]

Aire frío... aire caliente... aire frío... y caliente, y frío y caliente.

Me quedo sin aire, me callan con un beso.

Miro sus ojos y veo mi reflejo.

Me toca con sus manos.

Yo toco sus pechos.

Me mira con deseo.

Felices sueños.

[Gritos]

[Despertar]

Hoy queda unos días para que las velas del tiempo sean sopladas otra vez.

Esperaré entonces a respirar ese aire helado ese día, que se tornará en caliente y paradójicamente apagará esas velas, intentando de un soplido barrer el tiempo.

Y así será, hasta que el aire caliente, se transforme en... silencio.